Árbol Almez o Celtis Australis: Características, Cultivo y más

El almez es un tipo de árbol que comúnmente cumple una función ornamental, estando presente a lo largo de las calles, ciudades y zonas que viven bajo un clima templado. Esto se debe a que cuenta con una resistencia a la contaminación urbana y a que no se le conoce alguna plaga en particular, entre otras razones. En el presente artículo, se hablará más en detalle sobre esta importante planta.

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¿Qué es el Almez?

El almez, conocido también como Almecino/a, Latonero, Lodoño, Lironero, aligonero, quicavero o Lidón, es un árbol caducifolio que normalmente es catalogado dentro de las ulmáceas. Sin embargo, hoy día se le clasifica dentro de las cannabáceas, una familia cercana.

El nombre científico del almez es Celtis australis. Este árbol cuenta con un rápido ritmo en su desarrollo, llegando a medir de 20 a 25 m de altura. En cambio, su diámetro es de hasta 10 m.

Las hojas del almez son ovalados con una color verde oscuro y cuyos bordes se encuentran levemente dentados. Sus flores son hermafroditas, lo que quiere decir que un sólo árbol es capaz de reproducirse a través de sus propias semillas, sin tener que contar con alguno otro de su especie.

Dado que es tan común verlo en los pueblos y ciudades, es difícil ver al almez en los jardines. Sin embargo, es bastante recurrido cuando se quiere cultivar una especie rústica, de veloz crecimiento y cuyas copas puedan dar mucha sombra.

Descripción Morfológica

El almez tiene un tronco recto, con una corteza lisa y color grisácea. De este se asemeja a la del ficus y o el haya, no llevando estrías como marcas.

Su copa es redonda y ancha, cuyas hojas miden de 5 a 15 cm de largo y que se alternan entre sí, contando con un pecíolo cada una. Tienen forma ovo-lanceolada y llevan dientes que terminan en puntas, las cuales se tornan en un tono más claro.

Teniendo las hojas un haz de color verde oscuro, el envés en cambio es de un tono más claro, con vello en los nervios y estípulas caducas.

Las flores del almez se encuentran solitarias o en compañía de otras formando pequeñas agrupaciones, las cuales no se les considera por sí solas como un buen medio de decoración. Además, son pentámeras y inconspicuas dado que no cuentan con ningún pétalo, salvo unos 5 caducos con color amarillo verdoso.

Los frutos son una drupa carnosa que se puede comer por su sabor parecido al dátil. Llevan un color verde cuando son jóvenes pero al madurar se oscurecen a un marrón fusco o negro.

Tienen semejanza con los guisantes grandes y poseen pedúnculos de un largo considerable, sobre los que se desarrollan en las axilas de las hojas y que los unen con las ramas. Al estar maduras, contienen en su interior un grano de gran tamaño.

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A los frutos del almez se les conoce normalmente como almeza, almecina o latón y tienen un diámetro de un centímetro aproximadamente. En su interior llevan un color amarillo cuando alcanzan la madurez.

El almez florece entre los meses de marzo y abril. Los frutos consiguen madurar en los últimos momentos de la temporada de verano y otoño atrayendo a los pájaros.

Hábitat Natural y Distribución Geográfica

El almez se puede encontrar en barrancos, pendientes y en las zonas ubicadas a mayor distancia respecto a las orillas de los ríos y arroyos. Este árbol es referido como un especie propia de los bosques con vega del mediterráneo, todas las veces de clima templado, cuya temperatura oscila los 40 y -17ºC.

En las zonas en las que se desarrolla no suele formar bosquetes, sino que es fácil observarlo aislado sobre diferentes tipos de suelo, sean fresco, sueltos y rocosos sin importar que sean calizos o silíceos.

Los árboles de almez son originarios del mediterráneo y de la Europa central hasta sus altas latitudes. Se encuentran naturalizados y/o cultivados en las demás regiones del mundo.

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El almez se encuentra en grandes medidas a lo largo de las orillas del mediterráneo y suroeste del continente asiático, cumpliendo muchas veces función de un árbol destinado a la decoración de parques y jardines. También se usa para formar una fila alineada en las calles, dada su resistencia a la contaminación.

Normalmente se puede localizar a los almeces en las depresiones del mediterráneo en el sur de España, como en Andalucía y Extremadura, pero no tanto en Aragón y en Castilla-La Mancha. Aparece también en las vegas entre el sur y el este de Madrid. En Castilla y León, se le ve en gargantas de la cara Sur de la sierra de Gredos y en los Arribes del Duero.

Propiedades y Usos del Almez

El almez cuenta con una gran diversidad de propiedades que hace de él un árbol muy usado para diversos fines. Dado que los frutos que produce son comestibles, se llegan a utilizar como ingredientes de mermeladas.

Tradicionalmente, el almez se usa en la confección de instrumentos destinados a la agricultura y la ganadería, tales como ladrillos y horcas, gracias a que la madera de su tronco tiene buen peso y resistencia. Además, las raíces de este árbol también se usa con el fin de conseguir pipas para fumadores.

La madera del almez también se utiliza en los oficios de torneado, llegando a usarse en algún momento para la confección de fustas y látigos.

Dada la capacidad del almez de plantarse en los suelos pedregosos, es un elemento muy usado para los oficios de restauración y sujeción de tierras degradadas. Además, la corteza y las raíces del árbol cuentan con una esencia, la cual se utiliza como colorante amarillo para teñir sedas.

En un sentido más práctico, las ramas verdes de los almeces se han utilizado desde antaño para obtener horcas hechas de madera, con el fin de tener un control sobre las mieses y la paja, incluyendo la confección de bastones. A pesar de los avances modernos, lo cierto es que tales materiales e instrumentos se siguen fabricando en base a este árbol.

Como Medicamento

En el ámbito de la medicina, el almez cuenta con propiedades útiles para la salud por cuanto contiene tanino y mucílagos. En este sentido, sus hojas funcionan como un producto astringente, lenitivo, antihemorrágico, estomacal y antidiarreico.

Al efectuar una infusión sobre los frutos verdes del árbol y sus hojas, se tiene otro remedio que trabaja contra la disentería. El mismo puede funcionar además como un regulador del flujo menstrual de la mujer. Para esto último se deben tener sin madurar las almezas que otorga el árbol. Cosa que hace necesario recolectarlas en el mes de junio, momento en el que siguen inmaduros.

Cultivo Del Almez

En caso de que quieras tener un árbol de almez para algún fin cualquiera sea, puedes realizar su cultivación por un sencillo procedimiento. Sin embargo es necesario que estés atento al marco plantación. Ello se debe a que es una planta que en su etapa de madurez empieza a desarrollar una copa de grandes dimensiones.

Ahora bien, para la cultivación del almez, puedes hacer la plantación de árboles de raíz desnuda. Sin embargo lo normal es que se realice en un cepellón o contenedor.

Los almeces no necesitan que se planten en un suelo de muy buena naturaleza. Estos pueden vivir en tierras pobres y en excelentes huertos o jardines. Además, apoyan las terrenos con resequedad y los humedales, aunque es menester que los mismo estén bien drenados.

A pesar de su falta de exigencia respecto a la calidad de los suelos, el almez únicamente puede cultivarse en las regiones de clima mediterráneo y en lugares que estén bajo pleno sol. Además, el suelo más recomendable para que se plante son aquellos de tipo calizo.

Teniendo en cuenta los puntos anteriores, para empezar el cultivo del almez bastará con que tomes la semilla del árbol y la siembres en otoño o inicios de primavera con un sustrato de cultivo universal. Tras esto, empezará a germinar a las dos semanas.

Es importante destacar además que, mientras vaya creciendo el almez, es necesario que lo riegues de manera regular unas 2 o 3 ocasiones en cada semana. Con ello el árbol conseguirá un desarrollo óptimo.

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