Árbol: ¿Qué es?, Función, Importancia y más

Muchas personas subestiman la importancia del árbol, no entienden que el mismo es vital para el equilibrio de todo nuestro ecosistema. Los árboles no solo crecen de manera natural, también pueden ser sembrados en todo aquel lugar que posee una tierra fértil. Además de ser importantes para el mundo, también son hermosos.

¿Qué es un árbol?

Lo primero que debemos conocer sobre el árbol, es que el mismo es una planta, la misma posee un tallo de madera que puede ser de gran tamaño, además de ello, el mismo, crece y comienza a ramificarse a partir de cierta altura.

Cuando nos referimos al término “árbol” hablamos de una planta de gran altura, sin embargo, esta misma altura variará dependiendo del tipo de árbol del que estemos hablando, algunos de ellos pueden llegar a medir 2 metros, 3 metros, 4 metros e incluso mucho más. A parte de su tipo, el tamaño también dependerá del lugar donde se encuentre dicho árbol.

De forma anual, a los árboles les crecen nuevas ramas, estas pueden considerarse como una ramificación secundaria debido a que, son una especie de extensión del tallo principal que conocemos como “tronco”. De esta forma, es como se crea lo que nosotros llamamos “la copa del árbol”.

Existen algunos científicos que han establecido que, para que un árbol sea considerado como tal, el mismo debe poseer un solo tallo o tronco, el cual deberá tener al menos 10 centímetros de diámetro, además de eso, deberá tener una altura mínima de 2 metros. De no contar con estas características, el mismo, no podría considerarse como un árbol, de hecho, ese tipo de planta recibiría el nombre de arbusto.

Los árboles, son las plantas de mayor tamaño en todo el mundo, su longitud puede llegar a superar una altura inimaginable. Un ejemplo de ello son las “secuoyas”, estos pueden llegar a medir fácilmente más de 100 metros de altura y vivir milenios, es decir, esta planta puede llegar a tener un período de vida que supere los 1.000 años.

Según lo que se conoce de la historia de nuestro planeta, los árboles han existido por al menos 370 millones de años así que, podemos asegurar que son resistentes y además de ello, merecen vivir en la Tierra mucho más que cualquier otro ser vivo del mundo, ya que, los mismos, tienen una existencia que supera a la cualquiera de las otras especies. De hecho, se cree que, actualmente, solo existen alrededor de 3 billones de árboles en todo el mundo que han logrado alcanzar su madurez, el resto de ello, aún no llegan a esa etapa.

Ahora bien, según estudios realizados por científicos e investigadores de la Universidad de Yale, se cree que, desde que la humanidad comenzó a existir, el número de árboles se redujo en un 46%, una cifra realmente importante y devastadora, sin embargo esto no es lo más alarmante. Lo peor de todo esto es que, desde hace algunas décadas hasta la actualidad, anualmente, al menos se pierden 15.000 millones de árboles en todo el mundo.

Lo que nos lleva a la exacta conclusión de que, el ser humano, nuevamente es el responsable de la destrucción de un bien natural el cual es extremadamente importante. Lo más preocupante es que, tras legar a esta conclusión, también se puede notar fácilmente, que son muy pocas las personas que entienden la verdadera magnitud del daño que se está ocasionando a nuestro planeta, y son, aun muchas menos personas las que, concientizan y realmente les importa lo que podría sucedes si esto sigue ocurriendo.

Descripción general del árbol

Una de las primeras cosas que debemos saber si queremos conocer sobre los árboles, es que, los mismos, se encuentran divididos en tres partes: raíz, tronco y copa. Ahora bien, si queremos saber si hablamos de un árbol o de un arbusto, lo que deberemos observar son la parte de la raíz y del tronco, las mismas son las que nos dirán a siempre vista, si el ejemplar que tenemos frente a nosotros se trata o no, de un árbol.

Cuando hablamos de los arbustos, podemos notar que, los mismos, no poseen un único tronco, de hecho, su tallo, se encuentra constituidos por dos o más troncos. Sin embargo, debemos tener en cuenta que, existen algunas especies que puede creer y con el tiempo irse desarrollando como un árbol o como un arbusto, todo dependiendo del medio ambiente en donde el mismo se encuentre creciendo.

Descripción del árbol

Vamos a conocer un poco más sobre las tres partes que componen a los árboles:

La raíz 

Las raíces, son las encargadas de hacer que los árboles puedan crecer verticalmente y a la vez mantenerse fijos en el suelo sin que su propio peso los haga caer. En algunos casos, los árboles pueden tener una raíz madre o principal, mientras que, en otros casos, existen ejemplares que poseen numerosas raíces donde todas ellas cumplen un mismo papel, es decir, ninguna es predominante a otra.

En algunos casos de árboles, los mismos tienen raíces que, comienzan a combinarse de manera simbiótica con los micelios de los hongos que se encuentran en los suelos. Estos hongos, pueden tener en su haber raíces de diversos árboles que, de una u otra manera, terminan estando conectadas entre sí mediante una red creada por el hongo. Esta mis rad, hace que, todos los árboles que se encuentran conectados por medio de sus micelios, terminen recibiendo la misma nutrición y señales que el mismo les transmiten.

Existen una serie de árboles que, poseen raíces aéreas, es decir, que las mismas no se encuentran bajo el suelo sino que, están completa o parcialmente expuestas. Este tipo de raíces no son muy comunes, sin embargo pueden observarse de manera más consecuente, en aquello árboles que viven dentro de los lugares constituidos por pantanos.

El tronco

El tronco, es el encargado de darle altura al árbol y sostener la copa del mismo. Lo que vemos en el exterior del mismo se conoce como corteza, el mismo, puede tener un tamaño, color y forma diversa que es único para cada una de las especies, la función principal de la corteza es, proteger la sabia que se encuentra en su centro y la cual se encarga de nutrir a todo el árbol.

Las características físicas de los troncos en general, son las que ayudan a las personas a diferenciar entre una especie de árbol y otra. Un ejemplo que podemos tomar en cuenta es la del haya común, la corteza del mismo es de color gris, mientras que, su superficie posee una textura lisa durante un largo período de tiempo. En cambio, el olmo común posee una corteza parda grisácea que a su vez, tiene una textura cuarteada donde se pueden observar diversas grietas con direcciones diferentes.

Cuando hacemos un corte longitudinal en el tronco de un árbol, podremos observar una serie de anillos que nos detallan la forma en que el mismo ha ido desarrollándose a lo largo de los años en que ha vivido. Cada año, los árboles reciben un nuevo anillo, es por ello que, si cuentas el número de anillos que se encuentran en el tronco cortado, podrás saber la edad exacta del árbol.

Claro esto puede hacerse, sobre todo, en aquello árboles que crecieron dentro zonas con climas templados, ya que, aquellos que crecieron en un clima tropical, no poseen anillos tan marcados debido a la constancia que hay en el clima de esas zonas. Razón por la cual, estos anillos, no son muy visible en este tipo de árboles, contrario a los que crecen en zonas templadas.

Cuando observamos estos anillos, podemos ver que unos son más estrechos que otros. Cuando hablamos de anillos estrechos, podemos saber que ese año fue difícil para el árbol, quizás no recibió los suficientes nutrientes o quizás hubo un cambio brusco en el medio ambiente, por esta razón el crecimiento del mismo se hizo más lento. En cambio, cuando notamos anillos mucho más gruesos, podemos asumir que ese año fue mucho más beneficioso para el árbol.

Si observamos bien, podremos notar que en el centro del tronco se puede ver una coloración un poco más oscura, la misma nos indica que se trata del duramen o corazón del tronco. Esta zona, se encuentra compuesta por diversas células muertas que, por lo general, son las mejores para el uso como leña de combustión. Después de esta zona oscura, podremos observar unos anillos un poco más claros, estos son llamados albuna.

Existe un espacio entre la albuna y el tronco el cual se encuentra compuesto por una capa de células vivas llamada cambium, esta capa, es la encargada de hacer que el árbol siga creciendo. La misma se encuentra dividida en dos partes, una que se encuentra en el interior la cual conocemos como xilema y otra que se encuentra en el exterior y que se llama floema.

Partes del tronco de un árbol

La copa 

La copa, se encuentra compuesta por ramas y hojas. Las misma, cambiarán cada año y crecerán nuevamente. Dependiendo de la época del año, el cambio se realiza de una u otra forma. Vamos a conocer un poco más detalladamente sobre cada una de ellas.

Las ramas 

Por lo general, las ramas de los árboles crecen estando a una altura aproximada del suelo, esto quiere decir que, el tronco, queda libre de las mismas hasta cierta altura. Dependiendo del tipo de árbol del que estemos hablando, será la forma en la que crecerá la copa del mismo, sin embargo, se pueden distinguir tres formas de crecimiento: la forma que es largada y de crecimiento vertical, la forma redondeada o la forma donde su mayor crecimiento se realiza horizontalmente, muy similar a la forma que tienen las sombrillas.

Las ramas de los árboles crecen directamente del tronco, por lo que son parte del mismo. A su vez, estas ramas, luego se sub ramifican creando ramas secundarias sonde comenzarán a crecer las hojas y podrán encontrarse las yemas. Las yemas, son el lugar por donde nacen las floraciones, hojas e incluso, nuevas ramas. Cuando observamos a las yemas que quedan en la parte final de cada ramita, podemos decir que estamos delante de una yema terminal, la misma, por lo general, se encuentra rodeada por escamas o en algunos casos, espinas, manera de protección.

Las hojas 

Las hojas de los árboles son de suma importancia, pues, a través de las mismas, es por donde se realiza a fotosíntesis del árbol en general y de esa manera el mismo podrá alimentarse. Todos los árboles absorben el agua del suelo por medio de sus raíces al igual que sucede con todos los minerales y nutrientes. Luego de la absorción, los mismos suben a través del tronco hasta que finalmente llegan a las hojas. Es allí donde estos, tienen contacto con el carbono y se comienzan a producir los azúcares.

Una vez formado el azúcar, la misma pasa a convertirse en celulosa. La celulosa es la materia elemental con la que se constituye la madera de cada uno de los árboles.

Diferentes tipos de hojas de árbol

Cuando hablamos de las hojas, podemos notar que la misma se divide en dos partes, la superior, que se conoce comúnmente como haz u la inferior, llamada envés, en esta, es donde podemos encontrar los estomas, los cuales son, pequeños agujeros por el cual penetra en dióxido de carbono y sale el exceso de agua y el oxígeno tan vital para todo el planeta.

Cuando hablamos de las hojas de los árboles, tenemos que entender que, las mismas, son un elemento fundamental a la hora de poder diferenciar un tipo de árbol de otro. Hablando de manera general, podemos diferenciar cuatro tipos distintos de hojas:

  1. Acículas: las cuales tienen una forma muy similar al de las agujas ya que, son finas y angostas. Las podemos observar mucho en los diversos tipos de pinos.
  2. Escuamiformes: estas posen una forma más escamosa.
  3. Pinnatifolios: estas son láminas foliares que se encuentran divididas en otro tipo más de hojas el cual se denomina como “folíolos”, sin embargo, todos estos crecen en un mismo raquis. EL raquis, se podría denominar como el tallo que tiene la hoja, y por lo general está compuesto por el raquis principal y el secundario.
  4. Hojas simples e indivisas: estas son aquellas hojas que crecen de manera individual en la rama del árbol a través de su propio tallo o pecíolo. Cuando estas hojas, carecen de dicho tallo, son llamadas Sésiles.

Dependiendo del tipo de árbol, sus hojas serán diferentes

Flores y frutos de los árboles

Los árboles que perteneces al grupo de las coníferas, es decir, el grupo más importante del mundo, son denominados como árboles gimnospermas, los que significa que son productores de semillas y los cuales son característicos por tener estructuras de reproducción las cuales conocemos como conos. Los conos, son aquellas semillas que muchos conocemos como piñas.

No obstante, la mayoría de los árboles son considerados como angiospermas, es decir, árboles florales ya que, su manera reproductiva se realiza por medio de las flores. Ahora bien, debemos conocer una excepción entre los árboles gimnosperma, esta vendría siendo el árbol de gingko, el cual, pese a pertenecer a este tipo de árboles el mismo no se encuentra dentro del grupo de las coníferas, sin embargo, poseen una reproducción similar.

En algunos casos, el crecimiento de las flores se realiza de manera individual, es decir, cada flor se encuentra separada de las otras, sin embargo, existen algunas que, crecen en pequeños ramos donde existe las presencias numerosas de las mismas y que son llamadas inflorescencias.

Algo que debemos tener en claro es que no todo los árboles tienen presencia de flores completas, o sea que, una misma, tenga órganos reproductivos femeninos y masculinos, sino que, existen algunos que poseen, sobre sí mismos, flores que son femeninas y flores que son masculinas.

Incluso, si miramos más allá, podemos observar algunas especies arbóreas que, un mismo ejemplar posee únicamente flores femeninas, mientras que, otro ejemplar posee solamente flores masculinas, un ejemplo de este tipo de árboles sería, nuevamente, el gingko.

Frutos del árbol de manzano

Diversidad de los árboles

Los árboles pueden clasificarse de diferentes maneras, esta diversidad, representa una de las principales Características de la biodiversidad. Por lo general, si observamos el tipo de hojas que tienen los mismos, sabremos si estamos en presencia de un árbol caducifolio, el cual es aquel ejemplar que durante las temporadas frías del año o las más complejas, pierden todas sus hojas, o si estamos frente a un árbol perennifolios, los cuales no pierden todas sus hojas de una misma vez ni de manera anual, es decir, las mismas se caen cada cierto período de tiempo y por lo general, sucede de una a la vez.

Una de las principales manera de poder distinguir a los diferentes tipos de árboles es por medio del crecimiento de los mismos, reconociendo si uno de ellos crece de manera monopódico o simpódico.

Cuando hablamos de un crecimiento monopódico, no referimos a aquel cuyo crecimiento longitudinal se caracteriza por basarse en el crecimiento de diversas ramificaciones que tienen como único núcleo el tallo o tronco del árbol. Estas ramas crecen de manera lateral en el mismo tronco y son mucho más delgadas que este. Este tipo de crecimiento por lo general, podría compararse con la forma geométrica piramidal. Lo podemos observar en todo las especies de pinos o el grupo coníferas.

Ahora bien, cuando hablamos del crecimiento simpódico, nos referimos al crecimiento de ramas que derivan de otra rama que ya se encuentra sentada o que comúnmente es conocida como rama principal, estas nuevas ramificaciones, son las que ahora tomarán el control del crecimiento. La forma del crecimiento de las copas de estos árboles ya no podría definirse como piramidal, pues contrario a esto, su forma llega a ser más bien cilíndrica o circular, dependiendo de la especie.

Importancia de los árboles

Cuando hablamos sobre el estudio de los árboles en general, es decir, los diferentes tipos que existen y su taxonomía nos estamos refiriendo a la dendrología, la cual es la ciencia que, estudia esta parte de los árboles, y la cual, muchas veces, es confundida con la botánica, no obstante, la botánica como tal, estudia a todas las plantas en general, mientras que, la dendrología, estudia únicamente a los árboles.

Existe otra ciencia que tiene como estudio principal a los árboles, esta es la silvicultura. La misma se especializa en el estudio meramente científico de los árboles y como pueden cuidarse y cultivarse los mismos de tal manera que puedan crecer de forma saludable. Esta ciencia, es la que utilizan los ingenieros forestales al momento de hacer los análisis sobre los árboles que se encuentran en una zona determinada.

Los árboles, son uno de los seres vivos más importantes dentro del ecosistema del planeta. Los mismos, son parte esencial del paisaje que nos rodea, los mismos se encargan de prevenir las erosiones y además de ello, son los encargados de proporcionar protección a diversos ecosistemas, esta protección se produce dentro de su follaje y bajo el mismo. Por esta razón, son muchas las especies que, durante climas especiales, buscan la protección de los árboles.

Además de los anteriormente mencionado, otra de las importancias fundamentales que tienen los árboles dentro de nuestro ecosistemas es que, los mismos son los encargados de poder producir el oxígenos que todos respiramos y reducir la cantidad de dióxido de carbono que puede haber en nuestro ambiente. Además, también se encarga de poder regular las temperaturas que puedan tener los suelos en donde los mismos se encuentren.

Los árboles en general, son un atractivo visual, por lo que, en muchos lugares son usados para el paisajismo ya que los mismos, ya sean de la especie que sean, otorgan una belleza visual a cualquier tipo de ambientación donde se les coloque. Y no solo eso, los árboles también son extremadamente importante dentro de la agricultura, especialmente aquellos que aportan frutos que pueden ser ingeridos por el ser humano y algunas otras especies.

Sin querer restarle importancia, debemos también recordar que los árboles son la única fuente que nos proporciona la madrera y muchos otros derivados que pueden fabricarse gracias a su tronco. La madre, es uno de los materiales más importantes que se extraen directamente de los árboles, con estas pueden realizarse diferentes tipos de construcciones, desde las más pequeñas e insignificantes, hasta las más grandes e importantes.

Además de ello, la madre también es una de las principales fuentes energéticas primarias que poseen muchos países y regiones que aún se encuentran emprendiendo su crecimiento mediando un desarrollo simple pero importante.

Finalmente, se afirma también, la importancia que tienen los árboles dentro de las diferentes mitologías que existen en todo el mismo, pues los mismos, por lo general, son considerados como uno de los espíritus más fuertes y sabios de todos los bosques e incluso del mundo, esto debido al tiempo en que los mismos pueden vivir, ya que, al tener un tiempo de vida que puede llegar a ser milenaria, los mismos son capaces de observar y vivir diferentes etapas de la Tierra.

Sabiendo todo esto, debemos asumir de una vez por todas que, si seguimos destruyendo las zonas naturales, bosques, selvas, donde no solo la Flora y fauna de ven destruidas, vamos a poner en un riesgo mayor a nuestro planeta.

Si no comenzamos a proteger y conservar nuestro medio ambiente, el daño será irreversible, y posiblemente, comencemos a ver un deterioro masivo en lo que hoy en día conocemos como el Planeta Tierra, ya que, lamentablemente, el hombre es una de las principales Causas de la deforestación.

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