Plagas y Enfermedades de los Rosales: ¿Cómo Prevenirlas? y más

Para muchos, tener un rosal en casa es una práctica común. Bien sea, por su aroma, belleza, majestuosidad o elegancia. Donde lo importante, es que a la vista las mismas no posean las variadas enfermedades de los rosales, que le restan vida y las deterioran. Descubre aquí cuáles son y su eficaz tratamiento.

Enfermedades de los Rosales

Enfermedades de los Rosales

Cuando se siembra y se mantiene un cultivo de rosas. Lo primero que se tiene en mente, es que pasen los ciclos o etapas de crecimiento, o bien desarrollo, tan rápido como sea perceptible. Entre los días y las noches para ver el jardín adornado. Es decir, floreado y con esto apreciar el indiscutible aroma que estas emanan y junto a ello la magia de la polinización.

Teniéndose que, el cuido cotidiano de riego y poda no es lo único, de lo que hay que estar al pendiente. Debido a la existencia de las usuales enfermedades de los rosales. Que pueden atacar de muchas maneras, pudiendo ser leves, de fácil solución, o complejas que ameriten un tratamiento más especializado en componentes, hasta severos o críticos, mostrándose difíciles de atacar, solventar y superar, en el que es factible perder la vida de la planta.

Esto es, porque las plantas, al igual que las personas son seres vivos, que pueden padecer dolencias o incidencias externas que le afecten. No obstante, es mejor hacer a un lado las incertidumbres o inquietudes. Porque las soluciones existen, para que no se dé, el evento de llegar al peor de los extremos.

Debido a que muchas de estas pueden prevenirse e inclusive disminuírsele su posible manifestación o surgimiento. En tal sentido, aquí se presentan las plagas y enfermedades de los rosales, que son usuales, con el aporte de sus respectivos tratamientos. Con lo cual se tendrá una completa información, en el que se ofrecen soluciones fácilmente ejecutables por los principiantes del área.

Consejos que previenen la aparición de enfermedades de los rosales

Antes de mencionar los principales y asertivos consejos, que indudablemente ejercen una gran prevención ante la aparición de enfermedades de los rosales. Es importante acotar, que los cultivos de este tipo, pertenecen al gremio de las Plantas de exterior resistentes al frío y calor. Por lo que poseen un sistema de cuido más llevadero, no siendo tan rigurosamente estricto ni mucho menos especializado, técnico o específico.

Pudiéndose llevar a cabo con tan sólo seguir las recomendaciones planteadas, sin que sea necesario contratar a un experto en plantas o jardinería. Teniéndose entonces, como vitales, elementales, fundamentales y por demás importantes. Los siguientes consejos, que mantendrán el cultivo fuerte y sano, los cuales son:

  • Tanto los rosales cultivados en materos transportables, como los que están directamente en el suelo, tierra o sustrato. Deben estar estratégicamente situados y efectuándoseles además los necesarios riegos, abonos y podas. Sin dejar de atender todo lo que a estos les rodea, como lo es principalmente, la eliminación de malas hierbas.
  • Antes de adquirir una planta de rosas, es preciso informarse, de que tan resistente es a un ataque de las normales enfermedades de los rosales. Debido a que, unas rosas son más delicadas o sensibles que otras. Verificando el estado y apariencia de la planta.
  • Proveerle a la planta una ubicación que le ofrezca el beneficio de recibir los rayos solares, viento, humedad, entre otros.
  • Manejar una distancia oportuna entre planta y planta de rosas. Porque la cercanía no es provechosa desde el punto de vista de expansión o proliferación de enfermedades y plagas de rosales. Al igual que de absorción de agua y nutrientes.

Otras recomendaciones importantes

Aparte de las mencionadas, se tienen las siguientes, con igual relevancia de contenido, las cuales son:

  • El sustrato que le ofrece una mejor evolución, desarrollo, crecimiento, salud y prosperidad a la planta. Son aquellos que presentan una composición, con un porcentaje disminuido de acidez y que además sea abundante en limo y arcilla.
  • Verificar que el sitio donde se vaya a ejecutar el cultivo, posea un buen drenaje y además esté desprovisto de excesiva cal. Destacándose, que el completo drenaje, es sumamente importante e indispensable, por la sensibilidad de estas plantas a la humedad.
  • Al momento de realizar el riego, abstenerse de hacerlo directamente sobre las flores y hojas. Porque esto facilita la aparición de las enfermedades de los rosales, especialmente hongos.
  • Si una poda tiene presencia de enfermedad, alejarla lo antes posible para evitar expansión de la misma, manteniendo desinfectado los instrumentos.
  • Ejecutar el riego durante las horas frescas del día, debido a que beneficia y refresca a la planta, permitiéndole aprovechar con más fuerza los nutrientes y agua absorbidos.
  • Aplicar por lo menos un abono anual, no olvidando que el mismo, es lo que les proporciona a los rosales. Como a cualquier otra planta, el aporte de nutrientes necesarios para mantenerlos sanos, con un crecimiento vigoroso.
  • Observar el rosal en toda su extensión, con cierta frecuencia o periodicidad. A fin de poder encontrar, localizar o descubrir alguna irregularidad en el cultivo.

Enfermedades de los rosales atribuidos a los hongos con su tratamiento y prevención 

Las siguientes son las comunes o usuales enfermedades de los rosales causadas por los hongos. Las cuales se comportan, como el principal adversario de estas hermosas plantas. Siendo adjudicadas fundamentalmente a las variantes climáticas, que son las fuentes especiales de cultivo y propagación de los hongos, del que, los expertos en jardinería, aseguran que los ambientes húmedos son su destacado aliado, presentándose como frecuentes las siguientes:

Falso Mildiu o Mildiu Velloso

El Falso Mildiu o Mildiu Velloso, es una muy común enfermedad de los rosales, provocada por el hongo denominado “Peronospora sparsa”. La manera en que identifica en la planta, es mediante la observación de oscuridades o bien quemaduras en los bordes de sus hojas que dan a entender la presencia de necrosis, las cuales son producidas por la degeneración de los tejidos de las hojas, debido a la muerte de sus células.

Estas se muestran inicialmente de un color púrpura, hasta luego ser de color marrón oscuro. Donde también se observa la decoloración de las hojas. Siendo su principal manera de prevenir la aparición, propiciándole a la planta un medio ambiente ventilado, con su habitual poda. Pero, si por el contrario, el rosal presenta esta enfermedad, lo que se debe hacer, es aplicar inicialmente la poda. Luego proceder a colocarle a las hojas restantes un fungicida sistémico.

Enfermedades de los Rosales Falso Mildiu

Oídio

El hongo que produce enfermedades de los rosales, de manera más común, es el oídio. Presentándose a través del hongo llamado “Shaerotheca pannosa”, para la especie “Rosae”. Siendo sus meses predilectos de surgimiento, los relativos a la culminación de la primavera o bien verano, que es cuando normalmente, la temperatura se encuentra en un margen por encima de los 22°C.

La forma en que se aprecia esta peculiar enfermedad, es por medio de la presencia de una capa blanquecina, como un polvillo. Principalmente en los brotes más jóvenes, que conllevan a que evidentemente, se les haga más complicado ejecutar el normal proceso de la fotosíntesis.

La manera eficaz, con la que se previene la aparición de esta enfermedad. Es empezando por adquirir un rosal acorde al clima donde se cultivará. Teniéndose como principal requisito, una buena ventilación que impidan la humedad que propicia los hongos. Igualmente se pueden aplicar productos a base de Azufre, que también actúa contra los ácaros. Siendo indispensable la eliminación de la “mala hierba”.

Su notoria virtud, es que al igual como aparece, se desaparece, debido a que le es difícil mantenerse con las variantes incidencias climáticas. Se controla y elimina fácilmente realizando una poda, como las practicadas con normalidad, con una posterior aplicación de un usual “fungicida sistémico”.

Roya

De las enfermedades de los rosales, el hongo llamado roya, forma parte del más nocivo y agresivo para las plantas. Debido a su efecto destructivo que conlleva a la pérdida de la misma, si no se llega a atacar oportunamente. Esta, es producida por el hongo denominado “Phragmidium”.

La forma en que fácilmente se aprecia, es por medio de la presencia de diminutas protuberancias en el reverso de las hojas de la planta las cuales tienen un característico color naranja, que más adelante pasan a ser de un tono marrón, hasta posiblemente llegar a la coloración negruzca. Lo que hace tan agresivo a este hongo, es que incide y destruye la parte interna del rosal, concerniente a los tejidos, llegando inclusive a finalizar con la vida de la planta.

Una forma eficaz de prevenir el surgimiento de este hongo, es realizando las podas habituales. Así como también, ejecutando los riegos necesarios y verificando el correcto drenaje del sustrato. Sin dejar a un lado la necesidad que tienen las plantas de recibir el abono que les incremente la absorción de nutrientes que les propicia y aumenta, salud y desarrollo y suprimirle la muy dañina “mala hierba”. Ante su abundante presencia se debe aplicar un fungicida sistémico.

Enfermedades de los Rosales Roya

Mancha Negra, la temida enfermedad de los rosales

A la mancha negra, también identificada con los nombres de “punto negro” o “negro del rosal”. Es generada por la proliferación de las esporas provenientes del hongo “Diplocarpon rosae” que posee una particular manera de reproducirse o multiplicarse. Siendo por los saltos que produce el agua a partir del suelo o bien, por la que se desliza a través de las ramas de la planta. Teniendo este hongo la facilidad de manifestarse por medio de la simple Humedad ambiental. Aparte de tener una temperatura propicia para extenderse que inicia a los 18°C.

La manera en que fácilmente se detecta la presencia de esta enfermedad, es mediante el surgimiento de manchas en las hojas de las plantas cuya tonalidad, es marrón muy oscuro, casi negro, con formas esféricas. Con una coloración amarilla en el borde externo de las manchas. Las cuales propician la pérdida de color de las hojas de la planta.

Mientras más severa sea la incidencia del hongo en las hojas, lo que viene siendo pequeñas manchas, llegan a unirse, produciendo una de mayor tamaño. Su presencia se evita principalmente, al adquirir rosales adversos a la temida mancha negra. Acompañándolos de aplicaciones de fungicidas de componente principal “cobre”, semanalmente o cada diez días, cuando hay humedad y creciente calor. Una alternativa natural, es la aplicación del aceite de neem de manera disuelta.

Negrilla

La negrilla, que también se identifica con el nombre de “mangla”, es una de las enfermedades de los rosales. Producida por un hongo de una tonalidad totalmente negra, llamada “Fumaginas spp.” El cual es generado por una sustancia, materia o elemento excretado o expulsado por las cochinillas, pulgones o mosca blanca que es altamente compuesta de azúcares, que no es otra cosa que la melaza. Donde en el momento en que esta sobre las hojas, produce estos comunes hongos.

La manera en que se manifiesta o visualiza es por medio de la coloración oscura que adquiere las hojas. Este se previene y además posee la virtud de controlársele su incidencia, realizando el exterminio de los referidos animales. Teniéndose que, posteriormente sólo hace falta realizar la poda de las hojas afectadas y aplicársele un fungicida a base de cobre, que es lo que impide que se propague, porque la incidencia provocada no llega a revertirse. Un compuesto común y efectivo para su aplicación y control, lo conforma el rocío a las hojas de la planta, de “Oxicloruro de Cobre”.

Chancro

El chancro, corresponde a una de las enfermedades de los rosales, producida por un hongo de nombre “Coniothyrium fuckelii”. Que se presenta en las ramas de la planta en forma de heridas, por medio de la visualización de áreas con hundimiento y/o grietas. Donde la forma usual de incidencia, es a través del alojamiento del hongo en zonas de heridas o grietas de la planta. Aprovechando la oportunidad y debilidad del área, en la que sólo es necesario penetrar tras su adhesión.

Teniéndose mayores incidencias en las áreas de la planta donde se ha llevado a cabo un corte producto de una poda habitual. Que igualmente pudiera ser un área de un injerto, en el que de permitírsele bordear dicha zona, la planta alcanzará su muerte.

Para prevenir la posible incidencia de este hongo, se deben pintar las heridas que tenga la planta. Ocasionadas de la poda, con el producto que lleva por nombre “pasta de injertar”. Por otra parte, si el chancro se encuentra ubicado en el tronco principal de la planta de rosal. Sólo de debe realizar una raspadura completa de la parte enferma, que puede ser con un elemento cortante, para luego obligatoriamente aplicarle, bien sea la “pasta de injertar” o el igualmente efectivo “mastic de poda”.

Enfermedades de los Rosales Chancro

Botritis, la natural de las enfermedades de los rosales

La botritis, es una de las enfermedades de los rosales, que también suele llamársele “podredumbre gris” la cual es ocasionada por un hongo que posee esta coloración de nombre “Botrytis cinérea” que posee la acción de afectar a la planta provocándole el deterioro, descomposición o podrición de los capullos. Es decir, se lleva a cabo, sin que se llegue a siquiera abrir la flor.

Teniéndose que la aparición de este es completamente asociada a la llegada del invierno, es decir, a los períodos lluviosos, en el que la principal forma de atacar su incidencia es retirando de la planta las partes afectadas. También se puede hacer uso, como adicional alternativa o complemento, la aplicación de productos fungicidas sistémicos.

Hongos del Suelo

Cabe destacar, que todas las plantas, sin dejar a un lado los rosales, tienen el riesgo de sufrir la descomposición de sus raíces. Debido a la acción de hongos presentes en el sustrato. Siendo los más comunes, los siguientes:

  • Armillaria mellea
  • Phytophthora spp
  • Verticillium albo-atrum, entre otros.

Donde a modo inicial, es común suponer, que:

  • La planta necesita más humedad
  • Seguramente es falta de vitaminas o nutrientes

En la que por último, se llega a establecer que es el ataque de algún hongo presente en el sustrato. Teniéndose que, este muchas veces se suscita como respuesta de un riego constante o excesiva humedad en la planta. En la que el hongo aprovecha la oportunidad, pudiendo en la mayoría de los casos perderse la planta por muerte de la misma.

Verificándose que la manera más eficaz e inmediata de prevenir la incidencia de estos agresivos hongos, es por medio de la abstención de un riego excesivo. Propiciando además que el drenaje de las aguas se produzca rápidamente. Debido a que el ataque o exterminio de este hongo es bastante complicado, por hallarse tanto en la raíz, como el sustrato.

Es de hacer notar, que estos hongos son altamente resistentes, pudiendo inclusive mantenerse por años en el sustrato. Por lo que es aconsejado extraer la planta y no plantar otra en el mismo lugar.

Enfermedades de los rosales atribuidos a los insectos o parásitos

Es completamente común que, en los Arbustos con flor, o bien, rosales, como en cualquier jardín del globo terráqueo, se tenga la presencia de insectos. Los cuales llevan consigo el principal propósito u objetivo, de recibir alimento a través de estos.

En tal sentido, se tiene que, a modo inicial, no corresponden un peligro eminente para las plantas, sabiendo que al igual como estos se benefician, también llevan a cabo el proceso de la polinización, tan importante y necesario para el completo equilibrio. No obstante, también se encuentran otros insectos, que sí constituyen una potencial amenaza que se debe controlar para evitar daños que provoquen enfermedades de los rosales. Entre estos se encuentran los siguientes, como más destacados, los cuales son:

Mosca de Sierra

La Mosca de Sierra, llamada científicamente “Blennocampa phyllocolpa”. Es una de las plagas del rosal, que utiliza como medio de ataque, introducirle o suministrarle a la planta, específicamente en la parte de la vena central de la hoja. Una sustancia de consistencia líquida que le induce la acción de “enrollarse”. Para luego colocar sus huevos en la parte de debajo de la hoja, los cuales, tras alcanzar la eclosión, se alimentarán de la misma.

Este insecto se caracteriza por ser un particular y hasta constante visitante de los rosales. Por lo que pensar que el enroscamiento de las hojas se debe al calor de la época, no es una posibilidad tan viable. Muchas veces, para eliminar la incidencia de la mosca y sus huevos, basta con podar las hojas afectadas, siendo este modo la mejor manera de erradicar su expansión.

Pero, si se observa que el jardín está visiblemente afectado por las enfermedades de los rosales provocados por esta mosca. Lo más aconsejable es aplicar un insecticida, bien sea de contacto o también sistémico.

Enfermedades de los Rosales Mosca de Sierra

Babosa del Rosal

La babosa del rosal, llamada científicamente “Endelomyia Aethiops”, es una clase de “oruga verde”, muy astuta en lo que a enfermedades de los rosales se refiere. Esta mordisquea y desgasta las hojas, hasta que sólo se aprecian los nervios, en una hoja ahora transparente.

De no multiplicarse excesivamente su presencia, no llega a ser un atacante que revista peligrosidad. Muchas veces, a modo de eliminación, sólo es suficiente ejecutar una poda en las hojas afectadas. Pero si es muy extensa el área comprometida y por demás la cantidad es notoria, se debe utilizar la aplicación de un insecticida a base de piretrinas.

Cetonia y Orugas de las Polillas

La cetonia, de igual nombre científico, es una de las responsables de las enfermedades de los rosales, teniéndose un registro de aproximadamente 31 especies, el cual es un escarabajo, que se caracteriza por afectar o perjudicar a los capullos de los rosales. Ubicándose en la base de los mismos, que es el sitio que utilizan para alimentarse.

Teniéndose que, si la incidencia es elevada, el capullo no llegará a siquiera florecer. Generalmente, no es recomendado el uso de químicos para su exterminio, aunque puede suscitarse la necesidad del mismo. En cuanto a las orugas de las polillas, estas se caracterizan por ser de actividad nocturna, manteniéndose muy escondidas durante el día. Tienen la misma manera de atacar de la cetonia, en la que dejar hueco al capullo es el objetivo.

Pulgones

Los pulgones, son los más comunes de los jardines y pertenecen a la familia “Aphididae”. Este conforma una plaga que induce las enfermedades de los rosales, preferiblemente los de color verde. Los cuales se aprecian mediante la presencia de hojas y brotes que en estado joven o tierno se enrollan, aparte de estar con consistencia pegajosa. En la que se podrá verificar la existencia de los mismos.

Cuando son demasiados, llegan a perjudicar tanto a los capullos, como a las hojas, mostrándose de forma clara y obvia. Siendo posible desprenderlos haciendo uso de la presión del agua. No obstante, cuando se hallan de manera abundante se aconseja aplicarle a la planta, un insecticida sistémico. Por otra parte, cuando es evidente la visita de estos pequeños, se recomienda emplear “aceite de invierno”, posterior a la poda habitual.

Enfermedades de los Rosales Pulgones

Remedios Caseros para plagas de rosales

Entre los principales remedios se encuentran los siguientes:

  • Infusión de Ajo: Esta es eficaz para prevenir la presencia de los temidos hongos o visitas de las comunes plagas. Debiéndose aplicar diariamente, a las horas más frescas del día, durante los días que se les conoce su incidencia.
  • Agua de Jabón Potásico: Que también puede ser, agua del mismo jabón que se utiliza para la limpieza de los utensilios de cocina. Teniéndose que, resulta muy eficiente a la hora de exterminar a los molestos pulgones.
  • Solución de Leche y Agua: Es excelente para combatir los hongos del oídio y la roya.
  • Mariquitas: Este insecto, es un remedio natural y potente depredador de los pulgones. Donde sólo bastaría introducirlo en el ecosistema del rosal y solito hará el trabajo, quedando satisfecho por demás.

(Visited 1 times, 1 visits today)

Deja un comentario